Recomendaciones para el Cotrol de Nosemosis

La “nosemosis ” es una enfermedad parasitaria que afecta el tracto digestivo de todos los adultos de la colmena, producida por el protozoario Nosema apis Zander.
El Tracto digestivo se daña, de tal manera, que no se aprovecha convenientemente el alimento ingerido. Por eso se produce una lenta debilitación generalizada de la colmena, que se manifiesta en la disminución de la vitalidad; la vida media; los movimientos y la respuesta a los estímulos de los individuos afectados. Las reinas enfermas, además de éstos síntomas, manifiestan una marcada disminución en su capacidad de postura.

Una vez que se establece el parásito en la célula epitelial, el ventrículo puede ser infectado totalmente en el termino de dos semanas, si la temperatura se mantiene por encima de los 30 º C.
Una sola espora puede causar la infección de todo el ventrículo , pero la dosis infectiva media es de aproximadamente 20 a 90 esporos por abeja, siempre que la temperatura se mantenga a más de 30 grados, porque la multiplicación del parásito es más lenta cuando la temperatura es inferior a 30 o superior a 35 grados centígrados.

Alteraciones producidas por nosemosis

1. Altera el metabolismo
2. Atrofia las glándulas hipofaríngeas
3. Atrofia las ovariolas de la reina
4. Provoca parálisis en las abejas débiles

· Altera el metabolismo, ya que no se incorpora el alimento ingerido. Esta situación es más grave cuando se trata de las obreras de otoño, que debe acumular proteínas en las reservas corporales para mantener la colmena durante el invierno y al comienzo de la primavera. También disminuyen el tenor de lípidos y azúcares (glucosa y fructuosa) en la hemolinfa. Se ve afectada la estructura morfológica de los corpora allata y de las glándulas rectales. Todo esto en conjunto, lleva a reducir un 22 a un 44 % la longevidad de las abejas enfermas respecto de las sanas.

· Produce atrofia de las glándulas hipofaríngeas, que se degeneran y dejan de ser funcionales prematuramente. De esta forma la producción de jalea real es deficiente en cantidad y calidad.

· La reina infectada sufre atrofia de las ovariolas llegando a la esterilidad total.

· Las abejas débiles, sufren parálisis, ya que no tienen fuerza para mover las alas ni para volar.

· La resistencia a otras enfermedades es menor cuando la enfermedad está presente. La incidencia de Amebiasis es más alta en presencia de Nosema apis al igual que varios tipos de infecciones virales.

 

Consecuencias de la Nosemosis

1. Aumento de las pérdidas invernales de colonias
2. Lento desarrollo primaveral
3. Recambio frecuente de reina y / o pérdidas invernales de reinas
4. Menor producción de miel.

· Aumento de las perdidas invernales de colonias. Al tener el intestino medio lastimado las abejas con nosemosis consumen miel y polen, pero no lo incorporan como alimento útil, con lo cual siempre sienten que no han ingerido lo suficiente. Por eso el consumo durante la invernada es mayor, de hasta un 50 % más que las colonias sanas.


· Lento desarrollo primaveral. Las abejas de otoño son las responsables de sostener la colmena durante el invierno y las encargadas del cuidado y, alimentación de las primeras crías de primavera. Por eso es importante que lleguen con una buena condición nutricional y sanitaria. Como la vida media de las abejas infectadas con nosemosis es menor, mueren prematuramente, reduciéndose así la población en un momento crítico. Si la colmena carece de recursos para recuperarse, no se obtendrá de ella una buena cosecha.

· Recambio frecuente de reina y/o pérdidas invernales de reinas. Son varias las razones que vinculan el recambio frecuente de reinas con la nosemosis. Por un lado la producción de jales real es deficiente y por consiguiente no pueden producirse reinas de buena calidad. La colonia entiende que el desempeño de la reina es inadecuado y tiende a reemplazarla.

· Menor producción de miel. Puede disminuir hasta un 50 %.


Diagnóstico de Campo

Como el intestino se “lastima”, cambia su apariencia. Se ven blanquecinos, hinchados, fláccidos, deformados, mientras que los intestinos de abejas sanas son de color verdoso-amarillento y turgentes.
Para la extracción del ventrículo se deben recoger abejas de piquera. Con una pinza de punta fina se tira de aguijón, primero sale la ampolla rectal, segundo el intestino y finalmente el ventrículo o intestino medio.
Aunque en una época se recomendaba esta comparación para el diagnóstico de nosema en el apiario, ya no se usa, porque las abejas que presentan tales síntomas tienen una fuerte infección y se encuentra fuera del alcance de todo auxilio.

(La presencia de diarrea, no es única de esta enfermedad; por lo tanto no sirve como diagnóstico diferencial)

Diagnóstico de Laboratorio

Se hace a través del examen microscópico del contenido del ventrículo o de materia fecal. La muestra de abejas debe ser tomada de las que están en la piquera, la cantidad de abejas debería ser superior o igual a 60 abejas adultas. Se maceran los abdómenes de las abejas en 1 ml de agua por cada abeja y se examina en el microscopio, realizándose El recuento de esporos en la cámara de Newbauer.


Factores que afectan el desarrollo de la Enfermedad

Habitualmente N. apis está presente en la mayoría de los apiarios sin causar daños serios. Se necesita de la contribución de factores ambientales para que se transforme en un serio problema.
Cualquier situación que contribuya al aumento del estrés de la colonia, tanto en verano como en invierno, incrementa el riesgo. Largos períodos de encierro y el traslado de colonias, aumentan el hacinamiento, impidiendo los vuelos de limpieza.
El desarrollo temprano del nido de cría con pocas posibilidades de salir por razones climáticas, incrementa también la incidencia. No se ha detectado una resistencia total de A. mellifera con respecto a N. apis, aunque se ha detectado algún grado de tolerancia,.
Ciertas prácticas Apícolas facilitan la transmisión de enfermedades a través de la cera contaminada. Bailey (1991) demostró que los esporos pueden permanecer en la cera de un año para otro y causar el desarrollo de la enfermedad en la siguiente estación. Si bien esto es cierto , no es el único factor a tener en cuenta, ya que existen otros que también pueden desencadenarla

La deriva de abejas enfermas, las fuentes de agua, los sitios donde se depositan las heces, el pillaje de miel de colmenas enfermas, son todos medios de contagio, como así también todo manejo que lleve a mantener encerradas y hacinadas a las abejas. Los alimentadores que se usan sólo durante un período, si no son desinfectados adecuadamente, pueden convertirse en transmisores.

Estrategias de control de Apilab SRL


Apilab para frenar el desarrollo de la enfermedad ha realizado convenio con varios laboratorios del país a fin de ofrecerle al productor un lugar ágil donde pueda realizar sus análisis sin costo y en forma totalmente neutral.
Para este fin los lugares donde se puede referir son:


· Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil
Responsable Dra. Anahí Tabera
TE FAX 02293 422357 – 426667
Campus Universitario
(7000) Tandil

· Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce
Responsable MsC. Maria Alejandra Palacio
TE FAX 02266 439100 int. 282
Ruta 226, Km 61
Balcarce

· Laboratorios de análisis Veterinarios Pehuajo
Dra. Mariana Galufa.

( )Pehuajo

· Laboratorio Lincoln
Dra. Beatriz Pepi
Gestar Asociados consultores
(02355) 421588
Pte Perón 1031
(6070) Lincoln


CUANDO CURAR

En otoño cuando los recuentos esporulares son mayores a 200.000 esporos por ml.
En Primavera Cuando los recuentos esporulares son mayores a 400.000 esporos por ml.
Nota: Igualmente el recuento esporular no es el único factor que el productor debe tener en cuenta, además debe ver el estado general de las colmenas y las situaciones de Stress, a las que fue sometida la colmena.


Estrategias de control

§ Invernar colmenas fuertes con reservas suficientes
§ Asegurarse un buen nivel nutricional y sanitario durante el otoño.
§ Recambiar periódico de reinas.
§ Evitar el exceso de humedad
§ Desinfectar el material contaminado.
§ Recambiar de cuadros
§ Combinar estas medidas de manejo con control químico utilizando Fugiprinâ,


Otras características importantes

COLMENAS

En el saco rectal de las abejas infectadas, se acumula gran cantidad de esporos. Puede suceder que durante el invierno y bajo condiciones ambientales desfavorables, las abejas no pueden realizar los vuelos de limpieza y las heces con esporos se depositan dentro de la colmena. Las abejas limpiadoras al retirar esos excrementos, se contaminan y el inóculo interior aumenta. Por eso suele recomendarse que se inverne en lugares reparados de los vientos, que permita la realización de vuelos higiénicos. Sin embargo, si entramos a la invernada con el nivel de nosemosis controlado, es preferible evitar todos aquellos factores que interrumpan la formación de un racimo invernal compacto, porque llevará, entre otras cosas, a un consumo mayor de las reservas.

En 1952 se descubrió que la fumagilina era efectiva para controlar N. apis. (Katznelson y Jamieson, 1985). Se han probado más de 200 productos, y sólo la fumagilina y compuestos orgánicos de mercurio son los únicos efectivos contra esta parasitosis. (Moffett el al.1969, Mussen and Furgala 1975).
La fumagilina se produce del hongo Aspergillus fumigatus, y a pesar de usarse desde entonces, aun no se ha detectado desarrollo de resistencia.

En USA y Canadá es una práctica habitual, suministrar fumagilina a las colmenas durante el otoño, en forma de jarabe.
La fumagilina, conocida comercialmente como: Fugiprinâ, es un polvo que fácilmente forma grumos en el jarabe, por lo tanto debe disolverse primero en poco volumen y luego incorporarse lentamente al volumen total y nunca al jarabe caliente, sino esperar a que se entibie.
Si al proveer jarabe medicamentoso no hay néctar en el campo, las abejas de la colmena tratada lo absorberán, con lo cual se curarán o disminuirá su mal. Pero si, avanzada la primavera, hay abundancia de néctar en las flores, seguro que no le harán caso al jarabe, el cual permanecerá en el alimentador y se descompondrá. Para que el tratamiento sea efectivo habrá que cambiar el sistema: con un pulverizador, se aspersionará el jarabe sobre los cuadros cubiertos de abeja, éstas, mojadas, sorberán el líquido para secarse y consumirán el Fugiprinâ.

PAQUETES

Cuando se trata de paquetes de abejas, se aplica fumagilina en el momento de confeccionarlos, y luego de instalados, se realiza una segunda aplicación.


DESINFECCIÓN DEL MATERIAL

Tradicionalmente la desinfección del material se realiza con ácido acético al 80%, o por esterilización térmica, en USA. Sin embargo pensando en la situación actual de nuestra apicultura, y considerando que en muchas zonas del país se está popularizando la desinfección de material para eliminar los esporos de Paenibacillus alvei, agente causal de “Loque americana”, convendría unificar por razones prácticas esta tarea. Además, como los esporos de Nosema son más lábiles, se destruirán con la aplicación de cualquiera de los métodos efectivos de desinfección contra “Loque americana” (parafinado, radiación gama; chimenea). Cantwell and Lehnert (1968) y Cantwell y Shimanuki (1970) fueron los primeros en demostrar que las elevadas temperaturas podían ser usadas para desinfectar los materiales. La temperatura para éstos tratamientos es de 49 ºC, deben tomarse precauciones para que la temperatura no exceda a los 49ºC.


Concluyendo, podemos decir que se puede mantener un nivel bajo de Nosemosis en las colmenas al realizar de manera combinada: prácticas de manejo, utilización de fumagilina y desinfección del material.